Motivando a tu perro

Normalmente las motivaciones de un perro son muy simples, revolver la basura o mordisquear un palo es algo que hacen por mera diversión. Dale una motivación adecuada para realizar una tarea y no sólo se comportará, probablemente supere tus expectativas.

Hay muchos aspectos en los que humanos y canes presentamos similitudes, la necesidad de motivación es una de ellas. Al igual que nosotros los perros no están predispuestos a realizar ninguna actividad a excepción de comer, dormir y reproducirse sin la motivación adecuada.

Tu perro esencialmente quiere complacerte, nada lo hace más feliz que mirarte, oír unas alabanzas y sentir tu afecto. Puede empezar a obedecer órdenes simplemente porque significa pasar más tiempo contigo.

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A veces, un perro sobresale en una tarea en particular porque pertenece a una raza que posee un instinto innato para recuperar objetos, seguir rastros, etc. Éste es el motivo por el que es importante elegir una tarea que consideres que tu perro va a disfrutar.
Por ejemplo, es natural para un retriever que quiera correr y buscas cosas, porque desear esto forma parte de sus genes. Un chihuahua sobresaldrá más en dar la pata, simplemente porque su boca es demasiado pequeña para coger cosas. Asegúrate de que tus expectativas son realistas antes de decidir qué truco enseñarle a tu perro.

Siempre considera las preferencias de tu perro y sus límites físicos antes de enseñarle algo. Recuerda que un perro quiere complacerte, tanto que como para llegar a herirse sólo por completar la tarea que le has pedido. Trata de elegir los que parezcan más naturales para tu perro.

Por ejemplo, si a tu perro parece que le gusta usar sus patas delanteras, tal vez quieras empezar enseñándole que se siente, o a dar la pata. Si es el del tipo que parece divertirse cazando cosas seguramente sobresalga en el juego de buscar y traer.

Por lo general un perro repite un comportamiento simplemente porque le divierte.

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Rápidamente aprenderás que “la lógica” está subestimada cuando toca enseñarle cualquier tarea a tu perro. Si lanzas una pelota y dices “trae”, muchos perros correrán tras ella, pero luego la soltarán y se quedaran esperando a la siguiente orden. A menos que le indiques claramente que quieres que te traiga la pelota y lo alabes muchísimo por seguir tus órdenes, él simplemente no lo entenderá.

Si la tarea es relativamente complicada (como encender la luz, o llevar los juguetes a la caja) debes dividirla en diversos pasos para enseñarle uno cada vez. Tal vez quieras enseñarle primero a coger el juguete, luego a ponerlo en la caja y después a encontrar el juguete y ponerlo en la caja.

Normalmente no hay ninguna manera para acelerar el proceso de aprendizaje. Haz que todos los juegos sean fáciles al empezar y progresa lentamente. Tampoco puedes ir demasiado lento, pero si eres demasiado rápido le sacarás de la cabeza la idea de aprender algo nuevo. Si encuentras problemas, retrocede un paso o déjalo por unos días e inténtalo de nuevo. Nunca muestres enfado, y hazlo divertido.

Otra ayuda para enseñarle es premiar al perro con una recompensa que vaya a apreciar. Algunos perros quieren golosinas, a otros no les importa la comida pero prefieren jugar con su juguete favorito. Otros estarán satisfechos simplemente con tu aprobación y tus caricias.

Como los niños, los perros responden al refuerzo positivo, no a las críticas. Si los riñes o castigas demasiado sólo desarrollará un problema, si eres consecuente y lo alabas cuando haga algo bueno verás resultados rápidamente.


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