Porque tu perro necesita más carne (y menos hidratos de carbono)

Con el paso del tiempo, los perros, por conveniencia, han comido todo lo que comemos los seres humanos.

Hace cien años, se les alimentaba con sobras de la mesa y en la actualidad, con la disponibilidad de alimentos comerciales y croquetas, la mayoría de los perros todavía comen lo que comen los seres humanos, una "dieta equilibrada" de proteínas, carbohidratos y grasas.

Los científicos han creído durante mucho tiempo que una dieta rica en proteínas puede ser perjudicial para la salud humana - y esa creencia se ha llevado a los perros. Todos hemos oído hablar de que el consumo excesivo de carne puede causar insuficiencia renal y muchos perros que la padecen son alimentados con una dieta baja en proteínas. Esta afirmación se basa en gran medida en las primeras investigaciones realizadas por Louis Newburgh.

Newburgh forzó una dieta con grandes cantidades de soja, clara de huevo y proteína de carne de vacuno a animales de laboratorio y encontraron que esta dieta, efectivamente causa enfermedad renal. El problema de esta investigación es que los animales utilizados - conejos - son herbívoros que en su hábitat natural se alimentan de tallos y hojas, no de otros animales. Si alimentar con proteínas animales a los conejos parece equivocado, es igualmente erróneo suponer que los carnívoros, es decir, los perros, deben ser alimentados con cantidades excesivas de granos, frutas y verduras.

Otra falsa creencia en torno a la carne es la idea de que una dieta puramente carnívora provocara deficiencias de vitaminas y minerales. De hecho, no es solo que la carne contenga todos los aminoácidos esenciales (bloques que componen la estructura básica de las proteínas), ademas contiene grandes cantidades de doce de las trece vitaminas esenciales.

La carne es una fuente muy concentrada de vitaminas A, E y el complejo B entero. Las vitaminas D y B12 sólo se encuentran en derivados animales (aunque las cantidades adecuadas de vitamina D pueden alcanzarse con la exposición regular a la luz solar).

La decimotercera vitamina, la vitamina C, sólo se encuentra en cantidades muy pequeñas. Esto es problemático porque la vitamina C juega un papel vital en el crecimiento, el desarrollo y la inmunidad. Además, enfermedades como el escorbuto se puede revertir mediante el consumo de frutas que son ricas en vitamina C.

Sin embargo, esto no significa que unos niveles bajos de vitamina C esten causados por no comer fruta.

Hace años expertos en nutrición descubrieron que el consumo de hidratos de carbono agotaba las reservas de vitaminas del grupo B del cuerpo. Theodore Van Italie, de la Universidad de Columbia dice "Hay una necesidad creciente de estas vitaminas a medida que se consumen más carbohidratos dentro de la dieta."
El consumo de hidratos de carbono también puede causar el agotamiento de la vitamina C.

Los enfermos que padecen diabetes tipo II presentan niveles en sangre de vitamina C un 30% más bajos y síndrome metabólico, que también se asocia a niveles significativamente reducidos de vitamina C. Parece ser que la deficiencia de vitamina C está asociada a dietas de alimentos procesados, cargadas de carbohidratos.
Los nutricionistas Julie Will y Tim Byers, de los Centros para el Control de Enfermedades y la Universidad de Colorado, respectivamente, señalan que altos niveles de azúcar en sangre y / o altos niveles de insulina provocan un incremento de los requerimientos del cuerpo de vitamina C. Cuando los niveles de azúcar en la sangre se incrementan por los hidratos de carbono en la dieta, la captación celular de la vitamina C se reducirá. Los altos niveles de azúcar en la sangre también deterioran la reabsorción de la vitamina C por los riñones, por lo que cuanto mayor sea la cantidad de azúcar en la sangre, más vitamina C se pierde en la orina.

Parece ser que el factor clave que determina la cantidad de vitamina C que se entrega a las células del cuerpo no está determinada por la cantidad de vitamina C incluida en la dieta, pero si a que los almidones y carbohidratos desechan toda la vitamina C del cuerpo. Esta es una linea de investigación relativamente nueva y todavía no se ha probado científicamente, pero Will y Byers sugieren que es biológicamente plausible y empíricamente evidente.

Claramente, el papel de los carbohidratos en la dieta tiene que ser estudiado con más detalle. Curiosamente, la investigación y los resultados anteriores son de estudios en humanos. Si el aumento de la cantidad de carne en la dieta humana produce una mayor concentración y una mejor gestión de las vitaminas esenciales, sin duda el mismo principio debe aplicarse a los perros.
Parece que no sólo los perros no necesitan hidratos de carbono, su consumo puede en realidad reducir la disponibilidad de las vitaminas que se encuentran en la carne.

articulo original Why Your Dog Needs More Meat (and fewer carbohydrates)


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